Edificios que se construyen solos

Las futuras innovaciones del sector parecen de ciencia ficción

2018-03-07

¿Se imagina un material de construcción capaz de ensamblarse a sí mismo, adaptándose a las condiciones climatológicas de la zona en la que se encuentre? No, no se trata de la última película de Ridley Scott, sino de una posibilidad cada vez más cercana gracias a los logros de los investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (CSIC) y el Institut Català de Nanociència i Nanotecnología (ICN2). Estos centros de investigación han conseguido desarrollar partículas organometálicas que se acoplan espontáneamente como si fueran piezas de un juego de construcción. Se trata de las denominadas redes metalorgánicas porosas, capaces de reaccionar ante la presencia de otros materiales y absorberlos. Esta tecnología permitiría además multiplicar la eficiencia energética de las edificaciones, por ejemplo mediante cristales que cambien su forma y propiedades en función de estímulos externos, como el calor, la luz o la humedad, tratándose por tanto de auténticos materiales programables. Otra ventaja estaría relacionada con el ahorro de espacio, pues dichos compuestos se podrían producir como hojas planas que, una vez transportadas a su destino y expuestas a las condiciones ambientales apropiadas, adoptarían su forma tridimensional. No obstante, se trata de tecnologías que aún tienen un buen trecho por delante antes de poder ser aplicadas en la construcción diaria, pero se están dando importantes pasos en la dirección adecuada que nos hacen soñar con un futuro, no tan lejano, de edificios inteligentes y plenamente sostenibles.

Fuentes:

Technologyreview

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